Economia Nacionales

Deudas en tarjetas de crédito frenan crecimiento de la economía costarricense

Analistas de Acobo consideran que el alto nivel de endeudamiento provoca que costarricenses compren menos bienes y servcios

La deuda total de los costarricenses en tarjetas de crédito creció un 21% comparado con el mismo mes del 2016, lo que suma un monto total de ¢1.098.957 millones, según datos del MEIC

Los habitantes de Costa Rica están cada vez más endeudados con sus tarjetas de crédito, esto obliga a muchos a reducir sus compras en distintos bienes o servicios, con el fin de hacerle frente al pago de los intereses. Es decir, para muchos asistir a conciertos o comer fuera de casa, son lujos que han ido dejando cada vez para menos ocasiones, esto, según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Esta situación afecta la economía nacional, pues al circular menos el dinero, se desacelera su crecimiento, lo que por siguiente afecta la producción nacional, la cual dependerá más de las inversiones estatal y extranjera para hacerle frente.

Para Luis Diego Herrera, analista económico del Grupo Financiero ACOBO, estos resultados podrían estar explicados por el alto nivel de endeudamiento que existe entre los ciudadanos del país, el cual posee un límite y ya se está alcanzando.

“Esta situación de endeudamiento es preocupante porque limita la capacidad de pago de las personas, parte de sus ingresos mensuales podrían estar siendo destinado al pago de la deuda lo que reduce su posibilidad de adquirir bienes y servicios o atender una emergencia. En el agregado esto lo que provoca es que el consumo privado en la economía se frene, afectando negativamente al nivel de producción (PIB)”, explicó Herrera.

Según el Estudio Trimestral de Tarjetas de Crédito y Débito elaborado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), con corte a abril de este año, la deuda total de los costarricenses en tarjetas de crédito creció 21% comparado con el mismo mes del 2016. La cifra adeuda asciende a ¢1.098.957 millones, lo que equivale, aproximadamente, a 3,66% del Producto Interno Bruto (PIB) de Costa Rica.

“Cuando por algún motivo se frena el consumo privado la tasa de crecimiento de la economía se desacelera, como lo evidencia el comportamiento observado en el I y II trimestre de 2017. Aunque existen otros elementos que pueden compensar la desaceleración en el consumo como un aumento en el gasto del gobierno, mayores exportaciones o un nivel superior de inversión”, dijo Herrera.

Esto refleja la capacidad limitada de las personas de continuar consumiendo al ritmo que lo venían haciendo, debido a la insuficiencia en el nivel de ingreso y a la incapacidad de continuar endeudándose para consumir.

De acuerdo con datos del BCCR, durante el segundo trimestre del año, el consumo final de los hogares creció 1,9%, mostrando una desaceleración comparado con el mismo período del 2016, cuando registró un nivel de crecimiento de un 4,4%.

Para el presidente de Acobo, Orlando Soto, una de las causas de este incremento en la deuda es el hecho de que, a pesar de sobrepasar el límite crediticio, surgen nuevos productos bancarios que permiten nuevos financiamientos.

“Hay una proliferación de estos créditos personales y no es para nadie un secreto que también las tarjetas están dando extra financiamiento, o sea, si vos topás la tarjeta, el banco te llama y te ofrece tres millones de colones más y te dicen que lo pagués a no sé cuántas o te adelantan el aguinaldo. O sea, hay una sobreoferta de facilidades de sobreendeudamiento. Claro que estos son los productos más rentables para los bancos porque son las tasas de interés más altas”, explicó Soto.

El economista continúa explicando que también hay sobreoferta de empresas que funcionan como prestamistas y que el acoso es constante para los usuarios de tarjetas.

“Todos los bancos, todas las cooperativas y además de eso, los prestamistas informales, que cada día son más, como “Beto le Presta”. Ayer por ejemplo me llamó una gente de Multicréditos, que no sé quienes son y creo que esto a todos nos pasa, que nos están llamando y ofreciendo empresas de crédito informal, cuando esto se vuelve un tema país, ya no es solo que el país está endeudado, sino que el endeudamiento individual de costarricense, es sumamente alto.”

Soto señala también una falta de educación finaciera en el costarricense, sumado a que las entidades no le explican cómo se debe usar correctamente una tarjeta de crédito. Otro elemento que menciona es el bajo nivel de ahorro de la población costarricense. Si las personas tuviesen ahorros podrían consumir sin necesidad de recurrir al endeudamiento.

Datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) indican que la economía del país muestra una tasa de ahorro respecto al PIB de 16,2%, la cual es relativamente menor a la tasa de ahorro observada a nivel mundial, aunque superior a la tasa de ahorro de las economías de Centroamérica.

 

Encuesta

Publicidad